10 Trucos para conseguir fotografías de paisajes más nítidas

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Una de las mayores preocupaciones de un fotógrafo de paisajes en la parte más técnica de la ejecución de sus fotos es conseguir la máxima nitidez. Aunque algunas puedan parecer obvias, existen una serie de prácticas que puedes llevar a cabo para conseguir la máxima nitidez en tus fotos. Puede que algunas de estas prácticas las conozcas, pero también es probable que descubras algún nuevo truco que no conocías o no tenías en cuenta.

Usa un trípode

El trípode es un complemento casi obligado en la fotografía de paisajes. Salvo que vayas a realizar exposiciones cortas, exposiciones que directamente puedas hacer a pulso con garantías, necesitarás usar un trípode.

Si no tienes uno aún y estás mínimamente interesado por la fotografía de paisajes, deberías ir pensando en hacerte con un buen trípode.

Los fabricantes más conocidos entre la comunidad fotográfica son Manfrotto y Gitzo, pero hay otras muchas marcas que disponen de buenos trípodes y rótulas y algunas de ellas a buen precio.

Asegúrate de que el trípode sea bien estable y que tanto el trípode como la rótula que elijas soporten con garantías el peso de tu cámara y el objetivo más pesado que tengas y con el que vayas a utilizizarlo.

Usa el temporizador de la cámara

Cuando uses tu trípode, no dispares directamente con la cámara o muy probablemente transmitirás vibraciones a la cámara al pulsar el disparador que afectarán a la nitidez de tus fotos. En su lugar, puedes optar por usar el temporizador de la cámara.

Hay algunas cámaras que permiten seleccionar el tiempo que la cámara espera antes de hacer la foto. Elije un tiempo intermedio que, por un lado, no te haga esperar demasiado y que, por otro, deje pasar lo suficiente como para que no se transmita la vibración por la pulsación.

Usa un disparador remoto

Hay determinados tipos de fotos en los que puede que el temporizador no sea una opción. Si necesitas que el disparador se accione en un momento determinado, no podrás estar calculando la antelación con la que debes accionar el temporizador.

Si tu cámara lo permite y dispones de uno, el disparador remoto es una solución ideal para accionar el obturador de la cámara en el instante que desees sin trasladar vibraciones a la cámara. Es un accesorio muy económico al que sin duda sacarás mucho partido cada vez que uses tu trípode.

Desactiva el estabilizador

Si tu cámara o tu objetivo disponen de estabilizador y estás usando el trípode, desactívalo. El sistema de estabilización está pensado para compensar el movimiento y aunque no te lo creas, el hecho de que la cámara esté completamente estática por el uso del trípode puede interferir con el estabilizador y hacer que éste transmita vibraciones a la cámara.

El estabilizador es uno de esos controles que, cuando lo usamos, lo dejamos puesto y nos olvidamos completamente de su existencia. Así que, para que no tengas problemas en tus fotos de paisajes, acuérdate de desactivar el estabilizador si tu objetivo o tu cámara cuentan con él.

No toques la cámara ni el trípode

Evita tocar la cámara o el trípode mientras haces la foto y vigila especialmente que tampoco la toque, por ejemplo, la cinta de la cámara. El efecto del viento puede hacer que la cinta golpee el trípode y se trasladen vibraciones por ahí.

Por ello, no solo sepárate de la cámara y el trípode sino asegúrate también de que no exista ningún elemento adicional que pueda trasladar vibraciones.

Bloquea el espejo

Cuando miras a través del visor de tu cámara, lo que estás viendo es una imagen reflejada. En el momento de disparar, lo que hace la cámara es levantar el espejo que refleja la imagen para que la puedas ver en el visor y luego bajarlo de nuevo. Este movimiento traslada vibraciones a la cámara, por lo que si tu cámara dispone de sistema de bloqueo del espejo, utilizalo.

El sistema de bloqueo del espejo está pensado para que en este tipo de situaciones el movimiento del espejo no traslade ninguna vibración con el golpeo de la apertura y cierre del espejo.

Algunas cámaras no disponen de este mecanismo, pero disponen de un retardo en el sistema de disparo tras el movimiento del espejo que mitiga la vibración. No es tan eficiente como el bloqueo del espejo, pero sin duda es mejor que no disponer de nada.

Utiliza el punto dulce de tu objetivo

La teoría dice que cuanto más cerrado tienes el diafragma de tu objetivo, mayor es la profundidad de campo o la zona que se aprecia nítida en la cámara. Ciertamente, la profundidad de campo depende de la mayor o menor apertura del diafragma.

Pero no es menos cierto que los objetivos, por regla general, no se suelen comportar igual de bien en términos de calidad de imagen cuando utilizamos sus aperturas máximas y mínimas.

Además, dependiendo de la focal que utilices, es probable que puedas conseguir una profundidad de campo amplísima sin necesidad de cerrar tanto el diafragma. Esto ocurre, por ejemplo, con los grandes angulares.

Antes de cerrar del todo el diafragma te recomiendo que trates de entender el concepto de distancia hiperfocal para que sepas que apertura necesitas y puedas utilizar aperturas algo mayores y aprovechar así las aperturas en las que mejor funcione tu objetivo.

No enfoques al infinito

Como ya te anticipaba en el punto anterior, jugando con la hiperfocal puedes conseguir que tu foto salga perfectamente nítida sin necesidad de enfocar al infinito. De hecho, si enfocas al infinito, la foto no saldrá tan nítida como si enfocas a un punto intermedio.

¿Extraño? En un principio si, pero si lo piensas detenidamente verás que no lo es tanto, aunque la lógica no te hubiera invitado a pensarlo.

Cuando enfocas, la zona nítida que consigues suele variar en un rango de distancias por delante y por detrás del punto enfocado. Al enfocar a la lejanía, la parte más cercana a tí puede salir borrosa.

En cambio, si enfocas a una zona más cercana y cuentas con una focal y una apertura suficientes, la zona nítida abarcará desde el punto en el que hayas enfocado hasta el infinito visible (el fondo de tu foto) y recogerá más zona nítida por delante. ¿Lo entiendes?

Por ejemplo, a la hora de hacer paisajes con mi Sigma 10-20 suelo trabajar con enfoque manual fijado a 1 metro y una apertura f/11, en lugar de enfocar al infinito y cerrar a f/22 como podrías haber pensado inicialmente.

Si no te lo crees, haz la prueba.

Mantén limpio el objetivo

Este punto es importante. Si tenemos el objetivo sucio, por ejemplo con huellas, puede afectar a la calidad y la nitidez de nuestras fotos.

Si estamos tomando todas las precauciones para conseguir la mayor profundidad de campo posible y no transmitir vibraciones a nuestra cámara y luego resulta que tenemos el objetivo sucio, no nos habrá servido de mucho cumplir todos los puntos anteriores.

No uses filtros protectores

Este último punto lo dejo a tu elección. Los más puristas dicen que cualquier filtro entorpece en la calidad de la foto final. Ciertamente, lo extraño sería que mejorara (hablo de filtros protectores, filtros que no aportan teóricamente nada a la foto en sí), pero si el filtro es bueno tampoco tiene por qué generar males mayores, salvo que esté sucio, como ya te comentaba con el propio objetivo.

De hecho, es probable que utilices otro tipo de filtros como el de densidad neutra o el polarizador en según que fotografías de paisajes y no por ello vas a renunciar a utilizarlos.

Simplemente, tenlo en cuenta.


vía dZoom

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