6 Pasos para dominar los modos semiautomáticos y manual de tu cámara

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Cada modo de tu cámara tiene su función y será el más indicado de acuerdo a las tomas que hagas. Lo que lo importante no es obsesionarte en usar siempre el modo manual, sino saber cuándo es oportuno utilizar cada modo.

Para poder sacarle partido a los modos que ofrece tu cámara es importante conocer las peculiaridades de cada modo y seguir una serie de pasos para lograr un buen resultado.

Paso 1. Analiza la escena y elige el modo más apropiado

Mira que la tecnología ha avanzado y las cámaras hacen auténticas maravillas, pero, afortunadamente, aún no eligen el modo de disparo por ti y te piden que, a través del dial de selección de modo, te mojes y optes por uno u otro modo.

Para poder optar por uno de los tres modos que estamos manejando en este artículo, presentaremos las características de cada modo y el tipo de tomas para las que está pensado.

  • Manual (M). Te permite controlar de forma independiente los tres parámetros que determinan la exposición: sensibilidad ISO, tiempo de exposición y apertura. Es un modo especialmente indicado para situaciones con condiciones muy específicas, en las que tienes suficiente tiempo para preparar la toma, o buscas resultados diferentes gracias a poder contar con pleno control de todos los parámetros.
  • Prioridad a la Apertura (A en Nikon, o Av en Canon). A través de este modo es posible definir la sensibilidad ISO y la apertura del diafragma, eligiendo la cámara el tiempo de exposición para lograr una exposición correcta. Es el modo apropiado en aquellas situaciones en las que quieres tener pleno control de la profundidad de campo de la toma, por ejemplo, paisajes o retratos.
  • Prioridad al Tiempo de Exposición (S en Nikon, o Tv en Canon). En este caso, controlas la sensibilidad ISO y el tiempo de exposición, mientras que la apertura es elegida por la cámara para adecuar la exposición de la toma. Es el modo idóneo para situaciones en las que deseas congelar el movimiento, realizar panning (técnica de barrido) u otro tipo de técnicas en las que el tiempo de exposición es fundamental.

Por tanto, el resultado de este primer paso será haber tomado la determinación de en qué modo dispararás: manual, prioridad a la apertura, o prioridad al tiempo de exposición.

Paso 2. Selecciona el valor de sensibilidad ISO en función de la escena

También en función de la escena (movimiento e iluminación de ésta), deberás optar por un valor de sensibilidad ISO de partida. Puede que luego lo varíes, si necesitas más luz, o te sobra. Pero inicialmente deberás partir de un valor.

No olvides que en cualquiera de los tres modos el valor de sensibilidad ISO es uno de los ajustes que tú como fotógrafo debes determinar. Para ello, puedes tener en cuenta estos consejos:

  • El valor más bajo posible siempre conllevará evitar la aparición de ruido en la fotografía.
  • En escenas con suficiente iluminación no te muevas de ISO 100 ó 200 (el nativo de tu sensor), salvo que necesites un tiempo de exposición muy reducido.
  • En escenas con iluminación más deficiente, sube a 400, 800, 1.600, ó, incluso, 3.200. En función de los resultados que ofrezca tu sensor con estas sensibilidades, deberás establecer un ISO a partir del que no convendrá pasar.
  • El objetivo de este paso es haber determinado el ISO más apropiado para asegurar que los otros dos parámetros nos permitirán una adecuada exposición, nitidez y profundidad de campo y, también, para garantizar un nivel de ruido contenido.

Paso 3. Determina qué elemento es más importante en la escena: movimiento o profundidad de campo

Es posible que a esta pregunta ya le hayas dado respuesta en el primer paso, no obstante, ahora sí deberás determinar qué es más importante en la escena: la profundidad de campo, en cuyo caso habrás optado por el modo manual o el modo de prioridad a la apertura, o bien el movimiento, en cuyo caso habrás optado por el modo manual o del de prioridad a la exposición.

La respuesta a este paso determinará qué parámetro será el siguiente que definamos: bien la apertura, bien el tiempo de exposición. Y, en función del modo elegido, se tratará del último parámetro elegido (en los modos semiautomáticos), o bien el penúltimo (pues en modo manual habrá que fijar el otro parámetro para lograr el resultado deseado).

En la fotografía a la izquierda, como puedes ver, se tomó la determinación de lograr ese aspecto fluido de las luces de los vehículos a través de la fijación de un tiempo de exposición prolongado. Lo lógico para lograr esta fotografía habría sido emplear el modo manual, o bien el modo de prioridad al tiempo de exposición.

Paso 4. Ajusta la apertura, el tiempo de exposición, o bien ambos

Como comentaba en el apartado anterior, en función del modo elegido, deberás seleccionar el valor adecuado del parámetro específico de cada modo.

Si te decantaste por el modo de prioridad a la apertura, deberás fijar un número f adecuado para lograr la profundidad de campo que deseas (suficientemente amplia, o muy reducida para sacar partido al bokeh de tu objetivo y centrar la atención en el sujeto enfocado). La cámara elegirá por ti el tiempo de exposición para lograr una exposición correcta.

Si, por el contrario, optaste por el modo de prioridad al tiempo de exposición, seleccionarás el tiempo de exposición adecuado para congelar el movimiento o permitir cierta fluidez. La cámara elegirá por ti, en este caso, la apertura de diafragma con el objeto de lograr una exposición adecuada (teniendo en cuenta el metering y la posible compensación de exposición que hayas seleccionado).

Si optaste por el modo manual, primero fijarás el parámetro más importante para el resultado que deseas obtener y a continuación determinarás el otro, eso sí, no perdiendo de vista la ayuda del exposímetro de tu cámara, quien en todo momento te mostrará información sobre la exposición que lograrás con la combinación elegida.

[Nota] En cuanto al modo manual, la posible selección de un ajuste distinto de 0EV en la compensación de la exposición originará resultados distintos en función del fabricante de tu cámara. Y, en mi opinión, el comportamiento de Canon resulta más lógico que el de Nikon.
En el caso de Canon, no tiene en cuenta la compensación cuando el modo seleccionado es el Manual, es decir, el exposímetro representa información sobre la exposición real que mide en la escena, sin considerar la posible compensación que se haya podido seleccionar.
Por su parte, Nikon sí que valora la compensación de exposición también en modo Manual. De manera que el exposímetro aplica la compensación y la información mostrada sobre la exposición de la toma está desplazada positiva o negativamente en función de la compensación elegida.

A estas alturas, una vez aclarada esta pequeña diferencia entre Nikon y Canon, ya está todo casi listo para que puedas disparar. Sólo es preciso tomar algunas precauciones y atender a la ayuda de tu cámara, lo vemos en los dos últimos pasos.

Paso 5. Revisa las advertencias de tu cámara y haz los últimos ajustes

Después de haber seguido todos estos pasos es posible, especialmente en los modos semiautomáticos, que no hayamos elegido bien los ajustes teniendo en cuenta la situación. Te pondré dos ejemplos:

  • Una escena a plena luz del día, seleccionado el modo de prioridad a la apertura y con los siguientes parámetros: ISO 800, f/1.8. Tu cámara se irá al menor tiempo de exposición posible o directamente te mostrará una señal de aviso (demasiada iluminación, aún optando por el menor tiempo de exposición posible).
  • Una escena con escasa iluminación, seleccionado el modo de prioridad al tiempo de exposición y con los siguientes parámetros: ISO 100, 1/1000 seg. En este caso, tu cámara optará por la mayor apertura posible, sin embargo, salvo que tengas un objetivo muy luminoso, es probable que te advierta de que no hay luz suficiente.

En estos ejemplos, la cámara te estará advirtiendo de que la imagen acabará sobre o subexpuesta, respectivamente. Sólo deberás estar atento a sus indicaciones y realizar los cambios oportunos para evitar que se produzcan estos errores.

Paso 6. No te fíes a ciegas de tu cámara. Hay situaciones en las que no decide bien

También habrá otras situaciones en las que, si bien la cámara no lo hará, tú debes ser consciente de posibles resultados no deseados. La cámara desconoce si habrá movimiento en la toma, si la profundidad de campo será suficiente, si tienes más o menos pulso, etc.

Te pondré otros dos ejemplos:

  • Deseas realizar un retrato en una situación de no demasiada iluminación, para ello optas por el modo de prioridad a la apertura con estos ajustes ISO 400, f/4. La cámara ofrece sólo 1/20 seg como tiempo de exposición para lograr una exposición adecuada, pues la iluminación es escasa.
  • Quieres congelar el movimiento de un automóvil y optas por prioridad al tiempo de exposición con los siguientes ajustes: ISO 800, 1/1000 seg. La cámara, tiene acoplado un objetivo muy luminoso, así que, como la iluminación es bastante escasa, propone una apertura de f/2,8.

En ambos casos, el hecho de que la cámara elija por ti el tiempo de exposición y la apertura, no debe significar confiar ciegamente en esta decisión. En el primer caso podría dar lugar a una imagen trepidada ante el más mínimo movimiento del sujeto, y en el segundo a una profundidad de campo escasa si el enfoque no es muy preciso, o si el objeto es muy voluminoso.

Tu papel deberá ser revisar estos valores, considerar si son adecuados o es necesario modificar los ajustes originales y, sólo en caso de que estés de acuerdo con todos los ajustes, proceder a encuadrar, enfocar y disparar.


vía dZoom

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