Ciudades sumergidas y Civilizaciones remotas

Publicado en Documentales, Misterios y Complots,


Tweet about this on Twitter10Share on Google+1Share on Facebook14Share on LinkedIn0

Según la arqueología tradicional, la llamada “civilización” tuvo origen en Mesopotamia y en Egipto, hace aproximadamente 3000 años antes de Cristo. La concepción histórica clásica hace coincidir la aparición de la civilización con el inicio de la Historia, o bien, con el comienzo de la escritura.

Antes de eso, según los historiadores “académicos”, había sólo un conglomerado de tribus, escasamente identificadas, que pertenecían oficialmente al neolítico. La Historia oficial también asevera que estas tribus no practicaban la agricultura, no observaban las estrellas y no conocían la escritura. En efecto, de repente, alrededor del 3000 a.C., surgieron civilizaciones casi simultáneamente en Mesopotamia y en Egipto (y, después de pocos años, también en Caral, Perú; en el valle del Indo y en China).

A esta teoría tradicional se opusieron otras en los últimos años, las cuales consideran la hipótesis de que el nacimiento de las civilizaciones sobre la Tierra es mucho más antiguo.

La hipótesis antropológica moderna (alternativa a la célebre teoría neo-evolutiva de las especies), que admite la posibilidad de la existencia de una humanidad prehistórica, con un grado de desarrollo tecnológico similar o superior al actualmente alcanzado por el hombre, puede encontrar uno o varios puntos de apoyo en el descubrimiento de docenas de antiguas ciudades sumergidas en los océanos de todo el planeta, halladas a lo largo del siglo pasado y en los primeros años del actual

Los sostenedores de estas teorías piensan que antes del acontecimiento hoy llamado “diluvio universal”, casi mundialmente reconocido como un período de trastornos y catástrofes de excepcional escala, que se sitúa del 12.000 al 9000 a.C. y que coincidió con el fin de la glaciación de Wisconsin-Würm, se desarrollaron civilizaciones antediluvianas en varias zonas del planeta, las cuales quizá no sólo mantenían contacto entre ellas por vía marítima, sino que también conocieron la agricultura y alcanzaron importantes resultados en lo que concierne a la astronomía y las matemáticas.

Estas teorías de las civilizaciones antediluvianas están basadas en fuentes escritas y en hallazgos arqueológicos. Las primeras son abundantes, aunque las más conocidas son la Lista Real Sumeria, la Biblia (Génesis), los Manuscritos del Mar Muerto y la Historia de Babilonia de Beroso.

Todas ellas narran sobre reyes legendarios que gobernaron durante períodos larguísimos, el primero de los cuales tuvo que haber sido Alulim, rey de Eridu, quien, según Beroso, gobernó a partir de 432.000 años antes de su tiempo. Además, hay otras fuentes, como por ejemplo el Papiro de Turín o la Piedra de Palermo, de las cuales se deduce que no sólo en el área mesopotámica, sino también a lo largo del valle del Nilo, gobernaron numerosos reyes en tiempos antediluvianos.

Naturalmente, los historiadores tradicionales negaron la veracidad y precisión de estos textos, reduciéndolos a leyendas.

Como durante el extenso período glacial (de 110 a 11 milenios atrás) el nivel de los mares era más bajo del actual hasta 160 metros (según algunos climatólogos, hasta 200 metros), se puede proponer que probables civilizaciones ante-diluvianas se desarrollaron en lugares costeros que hoy están completamente sumergidos bajo las aguas marinas.

Para la arqueología oficial el Homo Sapiens, quien habría evolucionado en África hace 130 milenios, se extendió por toda Eurasia desde hace 100 mil años hasta ahora. Hace 40 milenios llegó hasta Australia, mientras que sólo hace 14 llegó al Nuevo Mundo, atravesando la pradera llamada Beringia (actual estrecho de Bering). Según esta teoría, apenas hace 10 mil años el hombre se volvió sedentario desarrollando la agricultura y dando inicio a la fundación de los primeros centros habitados.

Sin embargo existen numerosas críticas de esta hipótesis, que sostienen no sólo la inexactitud de estos datos, sino además la posibilidad de que el hombre haya desarrollado civilizaciones organizadas antes del 9500 A.C.

De hecho el Homo Sapiens habría podido, en el curso de los 130 milenios desde que apareció sobre la tierra, desarrollar varias civilizaciones agrestes o marítimas, tal vez desarrolladas en planos diferentes al actual, más espirituales o menos apegadas al materialismo, por ejemplo.

En el curso de los últimos años, algunos arqueólogos han encontrado en América restos de antiguos colonizadores, que ponen en discusión las teorías oficiales y llevan a reconsiderar la historia del hombre, no sólo con lo que tiene que ver con América, sino con todo el planeta.

La arqueóloga brasilera Niede Guidon (apoyada por varios estudiosos de fama internacional) ha encontrado restos de Homines Sapiens arcaicos en el Piauí (norte de Brasil, a 700 kilómetros aproximadamente de la costa atlántica), que datan de hace 12.000 años. Sin embargo las dataciones con el método de carbón 14 han probado que algunos fogones fueron utilizados en la zona objeto de estudio hace 60 milenios. Esta prueba pone en discusión la teoría oficial de la población de las Américas según la cual los primeros habitantes del Nuevo Mundo pertenecían a la cultura Clovis. (desierto del Nuevo México) hace 13 milenios de años.

En el Nuevo mundo se encontraron hallazgos que prueban la presencia arcaica del hombre, por ejemplo en Monte Verde, Chile, que datan de hace 33000 años.

Es así como la reconocida teoría de la población de las Américas cae y debe ser completada por otras hipótesis que consideren la colonización del Nuevo Mundo directamente desde África, pero también desde Melanesia y Polinesia.

Todo esto pone bajo una nueva óptica el periodo durante el cual el Homo Sapiens colonizó la Tierra, desde hace 100 milenios hasta ahora.

Ahora, si consideramos que durante este largo lapso, la glaciación de Wisconsin-Wurm (que duró desde hace 110 hasta 11,5 milenios) estaba en su mayor punto, se puede afirmar que el nivel de los mares era más bajo, casi 120 metros respecto al actual. Esto le permitiría al hombre moverse con mayor facilidad a través de los océanos precisamente porque muchas tierras, ahora sumergidas, afloraban sobre la superficie de los mares.

¿Es posible que algunos grupos de humanos, pertenecientes a etnias todavía hoy desconocidas, hayan fundado ciudades costeras, que sucesivamente fueron borradas por terribles inundaciones?

Existen evidencias o restos arqueológicos de civilizaciones desaparecidas bajo los mares. Los más importantes son: los muros de Bimini, las ciudades sumergidas de Canopus y Herakleion en la costa egipcia de Aboukir, los hallazgos arqueológicos en los lechos marinos frente a la ciudad de Alejandría de Egipto, las evidencias arqueológicas descubiertas en las costas hindúes, frente a Khambhat y Bet Dwarka, y el Monolito de Yonaguni, enigmático monumento sumergido y descubierto en 1987 por el buzo Kihachiro Aratake, el cual se encuentra cerca a las costas de la isla de Yonaguni, perteneciente a las islas Ryukyu, que corresponden al Japón, si bien son relativamente cercanas a la isla de Taiwán.

En efecto muchas culturas han dejado obras literarias en las cuales se habla de un diluvio, o de un periodo de trastornos climáticos excepcionales: Atrahasis (mito sumerio), la epopeya de Gilgamesh (leyenda babilónica), la Biblia (historia de los Hebreos), Shujing (clásico de la historia china), Matsya Purana y Shatapatha Brahmana (textos sagrados de los hindúes que datan del primer milenio antes de Cristo), Timeo y Crizia de Platón (Grecia), el Popul Vuh de la civilización Maya, citando sólo algunos. Según muchos investigadores de frontera, pero últimamente también varios geólogos y climatólogos, el diluvio universal fue precisamente el fin de la era glacial, y sucedió hace aproximadamente 11,5 milenios.

Algunos investigadores del siglo XX han hecho la hipótesis de que los sobrevivientes de algunas de estas civilizaciones antediluvianas se hayan refugiado en otros lugares internos de los continentes, en particular en Sur América, donde habrían fundado algunas ciudades y sembrado las bases para nuevas colonizaciones.

El primer investigador que sostuvo esta tesis fue el más grande aventurero del siglo XX, el coronel inglés Percy Harrison Fawcett. Como base de sus convicciones encontró el manuscrito 512) conservado en la Biblioteca Nacional de Rio de Janeiro, en el cual estaba descrito el descubrimiento por parte del bandeirante Francisco Raposo, en 1743, de una ciudad de piedra inalcanzable, escondida en la selva de Mato Grosso, no lejos del río Xingú.

Fawcett partió varias veces después del 1920, explorando la selva comprendida entre el Río Xingú y el Rió Araguaia, en la altura de la Serra do Roncador. Su desaparición precisamente en el área forestal de la Serra do Roncador, a finales de mayo de 1925, no hizo más que revivir la leyenda de una misteriosa ciudad antediluviana, que se tragó al explorador, a su hijo Jack y a un amigo que participaba de la expedición.

Otro que sostiene la tesis de que los sobrevivientes del diluvio se refugiaron en Sur América fue el austríaco Arthur Posnansky, que, en su libro “Tiwanaku, la cuna del hombre americano“, indica que el sitio arqueológico cercano al lago Titicaca tendría una fecha de fundación que ascendería al 10000 A.C

Éstos comprendieron que los hombres habían desobedecido y decidieron exterminarlos. Miles de pumas salieron de las cavernas y se devoraron a los hombres que suplicaban al diablo por ayuda. Pero éste permanecía insensible a sus súplicas. Viendo eso, Inti, el dios del Sol, se puso a llorar. Sus lágrimas eran tan abundantes que en cuarenta días inundaron el valle” Leyenda Inca del Lago Titicaca

Las pirámides de Pantiacolla (o Paratoari), extrañas formaciones simétricas que se erigen, cubiertas de vegetación, no lejos del río Alto Madre de Dios (Perú) también son señaladas por algunos como centros de energía utilizada por pueblos antediluvianos que se refugiaron en la selva amazónica hace muchos milenios.

La hipótesis de civilizaciones antediluvianas fueron apoyadas últimamente por algunos hallazgos excepcionales, efectuados bajo el nivel del mar hasta 900 metros de profundidad.

El primer descubrimiento fascinante sucedió en septiembre de 1968, cuando el Doctor Manson Valentine, mientras estaba nadando a lo largo de la isla de Bimini, en las Bahamas, observó una calle pavimentada con enormes bloques de piedra rectangulares y poligonales. Según algunos, estas piedras ciclópicas, perfectamente esculpidas y con longitudes de hasta 5 metros, se asemejan mucho a las piedras de Sacsayhuamán, la imponente estructura situada a pocos kilómetros de Cusco, a 3300 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Algunos escépticos sostienen que la famosa calle de Bimini no es más que un fenómeno natural llamado “calle adoquinada“, que tiene origen cuando la cresta terrestre es sometida a tensión y entonces se fractura en bloques regulares. Para otros en cambio, como para el mismo Valentine, pero también para el lingüista y escritor Charles Berlitz, y el arqueólogo subacuático Robert Marx, el origen de la calle de Bimini es artificial y viene desde la era glacial.

El segundo encuentro interesante, tuvo lugar en el 1969. La tripulación del submarino estadounidense Aluminaut, descubrió casualmente, en el fondo de la Florida, a 900 metros de profundidad, otra calle de 20 kilómetros compuesta de aluminio, sílice y óxido de magnesio. Aún hoy no se sabe si la misteriosa vía submarina sea obra de una civilización desarrollada o simplemente una broma de la naturaleza.

En 1987 se encontraron a lo largo de la isla Yonaguni, la más austral de las islas Ryukyu, en Japón, extrañas formaciones megalíticas, desde los 40 metros de profundidad.

El científico Maasaki Kimura visitó las estructuras subacuáticas y después de estudios cuidadosos llegó a la conclusión de que el autor de aquella obra ciclópea pudo haber sido solo el hombre. El llamado monumento Yonaguni, conocido también como la tortuga es una gran estructura de roca rectangular de 150 x 40 metros de base y 27 metros de altura. La cima del monumento se encuentra a cinco metros bajo el nivel del agua.

Según el arqueólogo subacuático Sean Kingsley, en cambio, estos extraños monumentos subacuáticos pueden haber sido modificados por el hombre en una época previa al diluvio, cuando los glaciales cubrían gran parte del hemisferio boreal y el nivel de los mares era más bajo que el actual.

Según Masaaki Kimura, quienes modificaron el monolito de Yonaguni, haciéndolo muy similar a un zigurat mesopotámico, debieron haberlo efectuado antes del fin de la era glacial, cuando el nivel de los mares era mucho más bajo del actual. Kimura también afirma que los autores de la obra pudieron haber sido los llamados “hombres de Minatogawa”, de quienes fueron hallados restos en la isla de Yonaguni que se remontan a hace 18.000 años. Cabe notar que los restos humanos más antiguos de las islasRyukyu fueron encontrados en Okinawa y que se remontan a hace 32.000 años. </

En el año 2000 el Instituto Nacional de Tecnología Marina de la India anunció el encuentro, en el lecho marino cerca la costa del estado de Gujarat, a 40 metros de profundidad, estructuras megalíticas similares a una ciudad. Algunos arqueólogos hindúes refutaron esta noticia, diciendo que había sido difundida sin seguir estrictamente los cánones arqueológicos pero sobre todo por motivos políticos, para conceder a la India el orgullo de haber dado los ancestros de la primera civilización del mundo.

Sin embargo en el 2001 el Ministro para la ciencia y la tecnología Murli Manohar Joshi anunció oficialmente el descubrimiento: las estructuras sumergidas encontradas en el golfo de Khambhat (Cambay), son los restos de una ciudad antigua que fue destruída por inundaciones imprevistas. Se afirmó también que las ruinas demuestran una notable similitud con los restos de las civilizaciones del valle del Indo, que se desarrollaron en Harappa y en Mohenjo-Daro alrededor del 2700 A.C.

Se trata de un paralelepípedo de roca, de unos 150 metros de largo y 40 metros de ancho. Su altura, respecto al lecho, es de aproximadamente 27 metros. La cima del monumento se encuentra a 5 metros bajo el nivel del mar.

Los investigadores que estudiaron el monumento, particularmente el especialista japonés Masaaki Kimura, sostienen que la inmensa roca sumergida fue modificada por el hombre en tiempos remotísimos por motivos ceremoniales.

Finalizando el 2001 se encontraron fragmentos de leña carbonizada cerca a la ciudad sumergida, que fueron datados, con el método del carbón 14, 9500 años antes de Cristo. En el 2003 y 2004 el instituto Nacional de tecnología Marina de la India realizó otras exploraciones subacuáticas, durante las cuales se encontraron pedazos de cerámica, indicios de actividades artísticas y artesanales de un pueblo antiguo. Los hallazgos fueron enviados a algunos laboratorios hindúes y europeos, y por medio del método de la termo termoluminiscencia, fueron fechados de hace 31 milenios. El geólogo hindú Batrinarayan confirmó la autenticidad de los encuentros, sosteniendo que las reliquias fueron sometidas a un análisis con la técnica de difracción de rayos X. Con base en estos hallazgos la ciudad sumergida de Khambhat habría sido la más antigua del mundo, existiendo desde hace 31 milenios de años.

En efecto, se ven bloques cuadrados, rampas, escalinatas, espacios destinados a ofrendas votivas y otras extrañas formaciones líticas, como la llamada “tortuga”, “la piscina triangular”, un muro divisorio de unos 10 metros de longitud, el “tótem”, una columna de alrededor 7 metros de altura.

En mayo del 2001 la oceanógrafa canadiense Paulina Zelitsky, responsable de la Advance Digital Communications Company, describió los resultados de una exploración marina en el mar Caribe llamada Exploramar. Utilizando un sofisticado robot, dotado de un sonar, magnetómetro y videocámara, que fue transportado a las profundidades marinas y guiado a distancia con un cable de fibra óptica, fue posible hacer el mapa de la zona del fondo inmersa, y los resultados fueron increíbles.

Se encontraron estructuras megalíticas situadas a más de 600 metros de profundidad a lo largo del Cabo San Antonio, o península Guanahacabibes, en el extremo oeste de la isla de Cuba. Las extrañas formaciones sumergidas, cubos, paralelepípedos y pirámides, se extienden por más de 20 kilómetros cuadrados. Por su tamaño y complejidad, fueron bautizadas Mega.

Para muchos es simplemente una ciudad imposible, que no se puede explicar con las técnicas científicas actuales. Para otros en cambio, las enormes piedras esculpidas son los restos de antiguos muros gigantescos , ya que después de un análisis atento se llega a la conclusión de que en algún momento estas paredes estuvieron expuestas a los agentes atmosféricos, puesto que se encuentran oxidadas. Además con base en las fotografías y en los videos divulgados, se nota que existen estructuras repetitivas como si fueran muros utilizados para habitaciones. El geólogo Manuel Iturralde, que participó en la investigación, sostiene que es posible que las ruinas sumergidas sean atribuibles a una civilización antediluviana, que sería del décimo milenio antes de Cristo.

Después de todos estos descubrimientos se puede llegar a la conclusión de que las posibilidades de que hayan existido otras etnias antediluvianas son numerosas. De hecho el estudio del largo periodo de tiempo durante el cual el Homo Sapiens ha dominado el planeta (130 milenios) está sólo al inicio: parece bastante limitado pensar que sólo a partir del 8000 a.C. haya nacido la civilización.

Nuestra visión que define la civilización como una sociedad de personas que practican agricultura y viven en pueblos, dándose reglas comunes de comportamiento, podría ser incompleta. Probablemente algunos grupos de humanos, así no consigan niveles tecnológicos avanzados, desarrollaron una red de comunicación marítima y practicaban el comercio basado en el trueque. No habían previsto que la naturaleza puede ser a veces brutal, y muchos de ellos murieron durante los trastornos climáticos del final de la glaciación. Es verosímil pensar que los sobrevivientes si adentraron al interior de los continentes, donde después se mezclaron con sus semejantes, que habían vivido en el interior durante muchos milenios.

Sin lugar a dudas, sabemos muy poco de nuestra historia, podemos dar muchas hipótesis sobre estos temas, pero pienso que dada la cantidad de evidencia hasta ahora encontrada, es muy arrogante de nuestra parte pensar en que somos los únicos en este vasto universo, o que hemos sido los únicos en alcanzar la tecnología y el nivel de sociedad cultural en el que vivimos actualmente. Partiendo de la idea de que hemos estado equivocados en muchos aspectos de nuestra historia, de que es muy poco conocido nuestro pasado como planeta, puedo llegar de manera “superficial” a dos hipótesis:

  • La primera, que en caso de que de una u otra forma nuestros antepasados hayan recibido algún tipo de “ayuda”, guía, instrucciones o tecnología proveniente de otra civilización fuera de este planeta, “sembrando” la semilla para que luego nosotros la cultiváramos o…
  • La segunda, que definitivamente nuestros antepasados lograron alcanzar un nivel cultural y tecnológico igual o superior al nuestro, y que por falta de una mente abierta, estudios profundos, interés o incluso evidencia, en la actualidad no lo sepamos o no lo queramos aceptar, porque…

…¿cómo es posible que la arqueología tradicional nos diga que hace 10.000 años el hombre vivía en cuevas, pero las evidencias halladas nos digan que han habido civilizaciones y construcciones desde hace más de 32.000 años?, ¿dónde dejamos las pruebas, como los “aviones” precolombinos que datan de más de 2000 años, o los encontrados en Egipto que datan de 200 años a.C?

De lo que si estoy seguro, es que debemos dejar nuestra arrogancia de lado y abordar estos temas con humildad y seriedad, sin seguir ignorando la evidencia abrumadora que existe en la actualidad, abriendo paso a nuevos planteamientos sobre nuestros orígenes.

Se pensaba que la primera y más antigua civilización era la Sumeria (5500 años), sin embargo con los hallazgos en Chile, Bolivia, Perú, Japón, Las Bahamas, etc. habrá que replantearnos todo el asunto histórico nuevamente.

Licencia de Creative CommonsCiudades sumergidas y Civilizaciones remotas by Expresión Binaria is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported License


Fuentes consultadas: Los Misterios de Yonaguni | Civilizaciones antediluvianas | Wikipedia | Youtube | Ciudades sumergidas y civilizaciones remotas

Ciudades sumergidas y Civilizaciones remotas 5.00/5 (100.00%) 1 voto

Etiquetas: ,


Deja un comentario

Cuanto es 10 + 12 ?
Please leave these two fields as-is:
IMPORTANTE! Necesitas resolver la operación matemática para poder continuar.

Newsletter

Redes sociales

Centro de soporte

Centro de recursos