Guía para comprar una cámara y no morir infoxicado en el intento

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El móvil, el ordenador, la tablet… los nuevos dispositivos electrónicos tienen cámara de foto y vídeo, incluso hay algún reloj con cámara, ¡ah, las Google Glass! Parece que estamos rodeados de cámaras por todos lados. Las de videovigilancia en bancos, tiendas, organismos. En las calles, en los peajes de las autopistas, las de control de tráfico… cámaras, cámaras y más cámaras. Y, en algún momento de nuestras vidas, decidimos que ha llegado el momento de comprar una cámara, y, a veces, nos vemos sumidos en ese caos de ISO, megapíxeles, números f, autonomía, CMOS, CCD, SD, y un montón de marcas y nuevas versiones y actualizaciones, lo que hace que nos sea tremendamente complicado elegir lo que queremos. Por eso, les propongo esta Guía para comprar una cámara. No es una guía definitiva, las cámaras de fotos están continuamente evolucionando, pero si una referencia que nos diga por dónde ir cuando comencemos nuestra búsqueda. Vamos allá.

Básicos en fotografía

Todas las cámaras, desde las incrustadas en el móvil hasta las full frame de Nikon o Canon, operan a partir de unos principios básicos comunes. La luz entra por un objetivo hasta un material fotosensible que convierte el haz de luz en imagen. La cantidad de luz (abertura de diafragma) que pasa por la lente durante un determinado espacio de tiempo (velocidad de obturación) y lo sensible que es el sensor a esa cantidad de luz (ISO) es lo que se controla para determinar cómo será esa imagen que capturemos. Cuanto mayor sea el control que queramos tener sobre estos parámetros, más especializado tendrá que ser nuestro equipo; si la inmediatez y la comodidad de transporte son nuestras prioridades tendremos que sacrificar el control absoluto en función de otros parámetros más adecuados a nuestras necesidades.

Por lo tanto, antes de decidir qué tipo de cámara quieres comprar, es preciso que pienses para qué quieres una cámara.

Parámetros clave

Como ya comentaba antes, hay unos parámetros que debemos conocer en fotografía. Constituyen lo que se dedomina el triángulo de la exposición: ISO o sensibilidad, abertura de diafragma o cantidad de luz que entra por el objetivo y velocidad de obturación o cuánto tiempo estará abierto el obturador y, por lo tanto, entrando luz al sensor. Veámoslos con más detenimiento.

  • ISO: Es un estándar establecido por la Organización Internacional de la Estandarización y describe cómo de sensible a la luz es el sensor de la cámara de acuerdo a un estándar. Cuanto mayor es la ISO, más brillante será la imagen, algo que se consigue al amplificar la información digitalmetne durante la exposición. Cuidado, porque esto puede generar lo que se denomina ruido digital y,en consecuencia, crear una imagen defectuosa. La calidad del sensor de la cámara y el procesamiento de reducción de ruido afectará a este parámetro, permitiendo usar cámaras a ISOs elevadas. Cámaras que dan buenos resultados son la 5D Mark III de Canon y la Nikon 4D. Pueden disparar a 12.800 ISO dando la calidad que otros modelos alcanzan con ISO 1000.
  • Diafragma: La apertura de diafragma es otro de esos parámetros sencillos que puede confundirnos porque se mide a través de los números f. Básicamente, la cantidad de luz que entra en un objetivo se controla a través de un anillo que se abre y se cierra, el diafragma. Si necesitas más luz, abres diafragma, es decir, pones números f más pequeños (f2’8 por ejemplo); si la luz es excesiva, cierras diafragma, es decir, pones números f grandes (f22, por ejemplo). Manipular este parámetro implica que se varíe también la profundidad de campo. La profundidad de campo es lo enfocado o desenfocado que esté todo aquello que rodea al objeto sobre el que hacemos foco. Cuanto menor sea el número f (diafragma más abierto), menor será la profundidad de campo y viceversa. Por lo tanto, si queremos una escena que esté enfocada más allá del sujeto protagonista, tendremos que abrir diafragma y manipular el resto de parámetros en función de este número f seleccionado.
  • Velocidad de Obturación: Controla el tiempo durante el cual está abierto el obturador (cortinilla que deja pasar la luz). Se mide en fracciones de segundo. 1/125, normalmente indicado sólo con 125, significa que durante esa fracción de tiempo está entrando luz. Cuanto más alto es el número menos tiempo está abierto el obturador y por lo tanto menos luz entra. Con velocidades más lentas, a partir de 1/30 entra más luz pero es necesario utilizar trípode para que la foto no salga movida. Con estas velocidades lentas se puede conseguir congelar el movimiento.

Otros ajustes importantes

  • Nitidez de la lente: Las configuraciones de la cámara se pueden modificar como queramos, pero sin una lente que filtre la luz, las imágenes no se verán mejor. Las fotos más nítidas nos muestran separación entre los colores hasta niveles de píxeles. El rendimiento de las lentes varía entre el nivel de apertura y el zoom. Las lentes más nítidas con una apertura de diafragma media suelen ser aquellas f/1.8 o f/1.4. Aquellas de 16mm o inferiores y los teleobjetivos suelen mostrar distorsión, aunque algunas distorsiones se pueden corregir con software. Para elegir la lente perfecta hay que tener en cuenta un par de detalles:
    • El material de construcción es muy importante. Las lentes de la serie L de Canon y la gama superior de las Nikon Nikkor están hechas de cristal y con materiales muy robustos en el exterior. Las lentes que forman parte de los kits básicos suelen ser de plástico en interior y exterior, lo que las hace menos fiables y da peores resultados.
    • Las lentes de longitud focal fija suelen ser mejores que los objetivos zoom (las de distancia focal variable) porque su construcción es más simple. De modo que, para mejores resultados, una cámara que nos permita intercambiar lentes con diferentes distancias focales será lo más adecuado. ¿Desventajas? Claro, hay que ir con una mochila con nuestra colección de objetivos, que pesan, e intercambiarlos en función de la foto que queramos hacer.
  • Autoenfoque: La velocidad con que una cámara realiza el enfoque automático, especialmente en condiciones de poca luz, es una de las características que hacen que la calidad de las cámaras profesionales sea superior. Por ejemplo, la Canon EOS 1D-X tiene 61 puntos de autoenfoque, 41 de ellos transversales, que son los más precisos. Tamaño del sensor: Cuanto mayor sea la superficie fotosensible, más cantidad de luz se captura en el mismo intervalo de tiempo, por ello, cuanto mayor sea el sensor, mayor calidad de imagen y, en este caso, las denominadas Full Frame, las cámaras de cuadro completo, son las que nos darán esta calidad. Lo que pasa es que hay otra regla de tres en lo que a tamaño de sensor se refiere y es que, a mayor tamaño, mayor precio, algo que hay que tener en cuenta.
  • Megapíxeles: Grosso modo, 1 megapíxel son un millón de píxeles. Y estamos acostumbrados a que nos vendan que más megapíxeles mejor. Lo realmente importante es el tamaño del sensor como decía antes, no que metan más píxeles en un minisensor. Además, ten en cuenta que muchas veces no aprovechamos realmente toda esta gran cantidad de megapíxeles y generar imágenes tan grandes, para finalmente subir las fotos al Facebook o verlas a través de nuestra pantalla de ordenador o dispositivo móvil. Para un fotógrafo profesional cuyas imágenes se ampliarán para vallas publicitarias el número de megapíxeles sí será importante. No nos dejemos embaucar por el dependiente emocionado con trillones de megapíxeles, que no es para tanto.
  • Visor / LCD: Gracias al sistema del pentaprisma y de espejos, podemos ver a través del visor lo que se verá en el sensor. Para mí es imprescincible hacer fotos a través del visor. Los modelos de cámaras más caros son los que nos ofrecen mejores visores, más grandes y cómodos que los básicos. Si la cámara no tiene visor, habrá que conformarse con la pantalla LCD, que es lo que utilizaremos para encuadrar, revisar fotos y hacer los ajustes del menú. Hoy en día están empezando a verse cada vez más a menudo las pantallas táctiles, es la tendencia.
  • Balance de Blancos: El balance de blancos es una función que normalmente se suele poner en auto, por eso vemos tantas fotos de interiores en redes sociales de color naranja. A las cámaras tienes que decirles el tipo de luz que hay en el lugar donde estás haciendo la foto para que entiendan cómo tienen que equilibrar los colores basándose en ajustes preestablecidos. Las más profesionales nos permiten un mayor control sobre este ajuste.
  • Vídeo: Es una función incorporada recientemente en las DSLR. Pero se están realizando importantes mejoras en esta opción. Es una función que hay que tener en cuenta y, aunque ya se graba vídeo profesional con algunas cámaras de foto, piensa que el sensor sufre y que no conviene abusar de esta opción.
  • Zoom: El zoom nos permite acercarnos al objeto que queremos fotografiar sin necesidad de movernos. Hasta ahí todo bien. Más importante que ese número que nos suelen dar (este zoom tiene un aumento de 10x, este 20x…etc) es el ángulo del teleobjetivo y el grado de estabilización. El zoom suele reducir la calidad de la imagen sobre todo el “zoom digital”, algo que personalmente ignoro cuando miro las características de las cámaras. Es un procesado digital que nos acerca la foto pero en detrimento de su calidad.
  • Estabilizador de imagen: Al igual que con el zoom digital, es más marketing que una función útil. Ojo, cuando hablamos con lentes con estabilizador de imagen hablamos de otra cosa, son ópticas con elementos internos que se mueven en dirección opuesta al movimiento y que estabilizan la imagen antes de que llegue al sensor. La mejor opción para estabilizar una imagen es poner un trípode y usar un disparador.

Conclusiones

Comprar una cámara de fotos no es tarea sencilla. Hay un montón de especificaciones que hay que tener en cuenta como saber para qué la queremos, qué tipo de fotos vamos a hacer con ella; si es para hacer fotos de tus hijos y de sus fiestas de cumpleaños, seguramente no necesites una réflex digital grande, pesada, voluminosa y con objetivos intecambiables que son un lío. Si quieres controlar todo el proceso, pues si que necesitarás esa réflex y cada vez más objetivos para obtener diferentes resultados. Lo que está claro es que debes comprar la cámara que tú quieres, no la que te dice el dependiente que quieres. Que no te líen con los megapíxeles, que es algo muy común y piensa en lo básico: el triángulo de exposición.


vía altfoto

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